Recibir una carta de despido mientras trabajas fuera de España genera dudas inmediatas: ¿qué ley se aplica?, ¿tengo los mismos derechos que si estuviera en Madrid?, ¿cómo reclamo desde el extranjero?
La respuesta corta es que tener un contrato laboral español te protege con bastante solidez, pero hay plazos estrictos y trámites específicos que conviene conocer antes de que ocurra.
Para elaborar este artículo hemos contado con la colaboración de Íñigo Serrano, letrado en Sello Legal Abogados, despacho que cuenta con un departamento especializado en derecho del trabajo ante los Juzgados de lo Social.
Cuándo aplica la legislación laboral española aunque trabajes fuera
Trabajar en otro país no significa automáticamente quedar sujeto a su legislación laboral. Si tu contrato está firmado con una empresa española y establece la aplicación del derecho español, tus condiciones esenciales —incluida la protección frente al despido— seguirán rigiéndose por la normativa española. Es una situación habitual en sectores como la consultoría, la ingeniería o cualquier perfil técnico enviado temporalmente al exterior.
El papel del Reglamento Roma I
El Reglamento CE 593/2008 (Roma I) es el marco europeo que regula qué ley se aplica a los contratos de trabajo con elemento internacional. Su artículo 8 garantiza al menos la protección mínima imperativa del país donde habitualmente desarrollas tu trabajo, con independencia de lo que diga el contrato. En la práctica, esto funciona como una doble red: si la legislación del país de destino es más favorable en algún aspecto concreto (salario mínimo, jornada máxima, descansos), esa protección se aplica aunque no esté en tu contrato español.
Qué normas del país de destino son de obligado cumplimiento
Incluso con contrato español, hay aspectos sobre los que el país donde trabajas puede imponerte sus condiciones mínimas:
· El salario mínimo local, si es superior al español.
· La jornada máxima legal permitida.
· Los descansos y pausas obligatorios por ley.
Conocer esta doble cobertura es relevante sobre todo si llevas varios años destinado en el extranjero y quieres saber qué derechos acumulados puedes defender.
Qué ocurre con tu indemnización si te despiden estando en otro país
Los años trabajados fuera de España con contrato español cuentan igual que los trabajados en territorio nacional. El cálculo de la indemnización incluye todo el período, independientemente de dónde se haya prestado el servicio.
Tipos de despido y su compensación económica
Despido objetivo (causas económicas, organizativas o productivas): corresponde una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. La empresa está obligada a comunicarlo con preaviso de 15 días.
Despido improcedente (motivo injustificado o carta de despido deficiente): la indemnización asciende a 33 días por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades. Para contratos firmados antes del 12 de febrero de 2012, el cálculo es mixto: 45 días/año por el período anterior a esa fecha y 33 días/año por el posterior, con el mismo tope de 24 mensualidades.
Despido disciplinario procedente (falta grave acreditada): no corresponde indemnización, pero la empresa sigue obligada a abonar el finiquito completo.
Qué incluye el finiquito en cualquier caso
Con independencia del tipo de despido, la empresa debe liquidar todos los conceptos pendientes: días de vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas extra, bonus o incentivos pactados contractualmente y cualquier otro concepto salarial devengado. No hay tipo de despido que exima de este pago.
Los plazos que no puedes ignorar: 20 días hábiles
Tienes 20 días hábiles desde la notificación del despido para actuar. Es un plazo de caducidad, regulado en el artículo 59.3 del Estatuto de los Trabajadores, y eso tiene una implicación concreta: no se interrumpe por ninguna reclamación extrajudicial. Enviar un burofax a la empresa, escribir a RRHH o reclamar por cualquier otro canal privado no detiene el contador.
La única acción que suspende el plazo es presentar la papeleta de conciliación ante el SMAC o UMAC. Desde ese momento, el plazo queda suspendido mientras dura el trámite. Si transcurren 15 días hábiles sin que se celebre el acto de conciliación, el plazo se reanuda con los días que quedaban. Una vez superado sin haber actuado, el derecho a impugnar el despido desaparece de forma definitiva.
El proceso de despido está calificado además como urgente y preferente en la jurisdicción social (Ley Reguladora de la Jurisdicción Social), lo que le otorga prioridad de tramitación frente a otros procedimientos laborales ordinarios.
Cómo reclamar si no estás físicamente en España
Estar fuera no te impide actuar dentro del plazo. Hay tres vías habituales:
1. Sede electrónica: tanto el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación) como los registros judiciales permiten presentar escritos de forma telemática.
2. Poder notarial: puedes otorgar un poder especial ante notario en el país donde estés para que un procurador o abogado en España gestione el proceso en tu nombre.
3. Consulados y embajadas españolas: pueden orientarte sobre los trámites telemáticos disponibles y, en algunos casos, facilitar la tramitación de documentación notarial.
Qué pasa con la Seguridad Social cuando has cotizado en varios países
Si tu empresa mantiene las cotizaciones en la Seguridad Social española mientras estás desplazado, tus derechos de cobertura permanecen activos. Lo que varía es el marco regulatorio según el país de destino.
Dentro de la Unión Europea, EEE y Suiza
El Reglamento CE 883/2004 coordina los sistemas de Seguridad Social entre los Estados miembros. En la práctica, permite que sigas cotizando en España durante el desplazamiento, generalmente hasta 24 meses, plazo que puede extenderse por acuerdo entre las autoridades competentes de ambos países en situaciones justificadas.
Fuera de la Unión Europea
Si trabajas en un país fuera del ámbito comunitario, lo primero es verificar si existe un convenio bilateral de Seguridad Social entre ese país y España. España tiene acuerdos vigentes con numerosos países, entre ellos México, Chile, Argentina, Marruecos o Japón. Estos convenios evitan la doble cotización y permiten sumar períodos para el cálculo de la pensión.
¿Tengo derecho a cobrar el paro si me despiden?
Si tu empresa ha cotizado en España durante el desplazamiento, puedes solicitar la prestación por desempleo en España al volver. El período trabajado fuera también computa para determinar la duración de la prestación y, en su momento, para el cálculo de la jubilación.
Cuándo puedes necesitar un abogado laboralista en España
Gestionar un despido internacional implica coordinar plazos, jurisdicciones y documentación desde la distancia. Hay situaciones en las que el asesoramiento legal no es opcional:
· La carta de despido no especifica causas concretas o estas son difusas.
· Sospechas que el despido encubre otras razones no declaradas (represalia, discriminación).
· Necesitas otorgar un poder notarial desde el extranjero para que alguien actúe en tu nombre en España.
· La empresa ha iniciado un ERE o despido colectivo que te afecta, con posibles reclamaciones adicionales ante el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).
· Tienes dudas sobre si el cálculo de la indemnización recibida es correcto.
En estos casos, contar con un abogado laboralista en España que conozca los procedimientos ante los Juzgados de lo Social es determinante para no perder derechos por desconocimiento o por dejar pasar los plazos.

