En este análisis encontrarás estos puntos:
Estás leyendo un caso real de una consulta recibida en el Club VIVIR EN EUROPA, analizado en detalle por nuestros expertos con base en la legislación fiscal francesa y la legislación fiscal española, sobre cómo pasar de empleado a autónomo en Francia cuando el cliente va a ser, precisamente, la empresa española que hasta ahora te pagaba la nómina. La clienta es consultora tecnológica (diseño UX y gestión de proyectos), trabaja como empleada fija de una empresa de España y quiere transformar esa relación en una colaboración como micro-entrepreneur establecida en Francia, con una facturación estimada de 60.000 euros al año y octubre como fecha orientativa del cambio.
Si tu situación se parece, en VIVIR EN EUROPA tramitamos el alta de tu micro-entreprise en Francia, solicitamos tu número de IVA intracomunitario (alta VIES/ROI) en Francia y llevamos tu facturación como autónomo en Francia y tu declaración de la renta en Francia, todo 100 % online.
Para resolver dudas concretas antes de dar el paso, puedes reservar una consulta fiscal en Francia con nuestro equipo de fiscalidad francesa, repasar los conceptos básicos para ser autónomo en Francia o leer otros casos del Club, como el de la empleada que eligió el versement libératoire del 2,2 % o el de cómo facturar a una empresa española desde Francia con una micro-entreprise.
Cada semana resolvemos situaciones fiscales reales de personas que viven, trabajan o tienen intereses en varios países europeos. Compartimos estos casos, siempre de forma anónima, porque creemos que la información fiscal de calidad debe estar al alcance de todos: casos reales, contrastados y resueltos por profesionales, que pueden inspirar a otras personas en situaciones parecidas.
No buscamos solo informar: queremos demostrar con hechos cómo trabajamos. Cada caso publicado representa muchas horas de análisis de nuestro equipo de abogados fiscalistas y expertos contables en Europa, y refleja nuestra manera de entender la asesoría: clara, concreta y pragmática.
Si quieres resolver tu propia situación fiscal, contacta con nosotros a través de vivireneuropa.eu y te asignaremos el equipo experto que tu caso necesite.
Por el equipo de vivireneuropa.eu · Despacho fiscal especializado en Francia y en España
Ventajas del Club VIVIR EN EUROPA
- Análisis Personalizado: estudiamos tu caso concreto con base en la legislación vigente y los convenios aplicables, sin respuestas genéricas.
- Soporte Integral: un único equipo coordina tu alta en Francia, tu número de IVA intracomunitario, tu facturación y tu declaración de la renta en los dos países.
- Seguimiento Continuo: te acompañamos durante todo el proceso, desde la primera videollamada hasta la presentación de cada declaración.
- Acceso Exclusivo: como miembro del Club dispones de un panel privado para subir documentación, resolver dudas y seguir el estado de tus trámites.
El punto de partida: empleada fija en España, viviendo en Francia y con el domicilio todavía en Galicia
La clienta es consultora tecnológica especializada en experiencia de usuario (UX) y gestión de proyectos. Trabaja como empleada fija de una empresa española, pero ya reside en Francia, aunque reparte su tiempo entre los dos países y mantiene fijado su domicilio en A Coruña. Su intención no es cambiar de trabajo, sino cambiar de fórmula: seguir prestando esos mismos servicios a la misma empresa, pero como profesional autónoma establecida en Francia.
Las cifras que puso sobre la mesa fueron claras: una facturación anual estimada de 60.000 euros, sin prisa inmediata, con octubre como fecha orientativa y flexible para el cambio. Y una pregunta muy práctica que se repite en muchas consultas del Club: si dejo de ser asalariada, ¿cuánto tengo que cobrar como autónoma para no perder dinero?
La reunión, coordinada por nuestro responsable del Club y conducida por nuestro especialista en fiscalidad francesa, tuvo un objetivo doble. Primero, explicar qué régimen le corresponde en Francia, qué va a pagar y qué coberturas gana o pierde. Segundo, darle las cifras necesarias para negociar su nueva tarifa con su actual empleador. Como verás, pasar de empleado a autónomo en Francia no es solo un trámite: es un cálculo.
Primer frente: el régimen de micro-entreprise y por qué se recomendó la declaración mensual
Para una actividad de consultoría como la prevista, el trabajo autónomo en Francia se gestiona mediante el régimen simplificado de micro-entreprise (el antiguo auto-entrepreneur), que la administración francesa describe en el portal oficial del autoentrepreneur de la URSSAF. Funciona con declaraciones periódicas de ingresos, mensuales o trimestrales, ante la URSSAF, basadas estrictamente en lo efectivamente cobrado en cada periodo.
Esa regla tiene una consecuencia muy práctica: si en un periodo no hay ingresos, no se paga nada, aunque la declaración sigue siendo obligatoria en todo caso. Es una diferencia importante respecto al autónomo español, que paga su cuota fija cada mes cobre o no cobre. Los 5 pasos para ser autónomo en Francia los explicamos en nuestra guía general.
Nuestro especialista recomendó la modalidad mensual. La razón es psicológica y financiera a la vez: para alguien que viene de cobrar una nómina, declarar y pagar cada mes reproduce el ritmo de percepción de un salario, evita acumular tres meses de cotizaciones en un solo pago y facilita la gestión de la tesorería en el primer año. La clienta estuvo de acuerdo, y el equipo del Club se encargará de la contabilidad del auto-entrepreneur y de las declaraciones desde el alta.
Segundo frente: cotizaciones del 25,8 % y qué coberturas gana (y cuál pierde)
Las cotizaciones sociales, el equivalente francés de la Seguridad Social, ascienden en este tipo de actividad al 25,8 % de la facturación cobrada, según la simulación que se manejó en la reunión. Con ese porcentaje la clienta queda cubierta a efectos de jubilación, asistencia sanitaria y maternidad; y, a partir del segundo año de actividad, se añade la cobertura por incapacidad temporal (indemnizaciones diarias por enfermedad), calculada sobre su historial de ingresos.
Hay una cobertura que no se recupera: la prestación por desempleo. Al dejar de ser asalariada, la clienta pierde el derecho al paro que su contrato español le generaba, y es consciente de ello. Es un dato que no puede quedarse fuera de la negociación con el empleador, como veremos más adelante; y es la razón por la que, en otro caso del Club, analizamos cómo compatibilizar micro-entrepreneur y paro en Francia cuando la persona sí viene de un despido.
Un matiz que sorprende a muchos: en la micro-entreprise no es posible deducir los gastos reales de la actividad. Las cotizaciones se calculan sobre el 100 % de lo ingresado, sin restar el ordenador, el software ni los desplazamientos. A cambio, como explicamos en el siguiente frente, el impuesto sobre la renta aplica una deducción automática que hace de contrapeso. Si tu volumen de gastos es alto, conviene comparar con otros estatutos en una consulta fiscal en Francia antes de decidir.
Tercer frente: impuesto sobre la renta. Régimen general con deducción del 34 % o versement libératoire del 2,2 %
En el régimen general, la administración francesa aplica de forma automática en la declaración anual de la renta una deducción a tanto alzado del 34 % en concepto de gastos, sin necesidad de justificarlos. La base imponible queda fijada en el 66 % de los ingresos y tributa a los tipos progresivos del impuesto junto con el resto de rentas de la clienta, según la declaración de la renta en Francia.
La alternativa es el versement libératoire de l’impôt sur le revenu: un tipo fijo del 2,2 % sobre los ingresos cobrados, que se paga cada mes junto con las cotizaciones y que libera de tributar por esos ingresos en el impuesto general.
Para acceder y mantenerse en esta opción deben cumplirse dos requisitos cada año: que los ingresos de referencia del hogar fiscal de dos años antes no superen aproximadamente 28.000 euros (requisito que la clienta cumple al no haber sido residente fiscal en Francia en ese periodo) y que la facturación se mantenga por debajo del límite del régimen, en torno a 80.600 euros (umbral principal) u 86.300 euros (umbral de tolerancia).
¿Cuál conviene? A título orientativo, y a la espera de la simulación detallada que enviará nuestro especialista, el siguiente cuadro compara las dos opciones sobre 60.000 euros cobrados íntegramente en el año. En el régimen general la cuota se ha estimado aplicando la escala progresiva francesa vigente a una base de 39.600 euros (el 66 % de los ingresos), para una persona sola, sin otras rentas ni cargas familiares.
| Concepto | Régimen general | Versement libératoire |
|---|---|---|
| Facturación anual cobrada | 60.000 € | 60.000 € |
| Cotizaciones sociales (25,8 %) | 15.480 € | 15.480 € |
| Impuesto sobre la renta | ≈ 5.000 € (66 % de los ingresos a tipos progresivos) | 1.320 € (2,2 % fijo) |
| Total cotizaciones + impuesto | ≈ 20.500 € (≈ 34 %) | 16.800 € (28 %) |
| Neto anual orientativo | ≈ 39.500 € | ≈ 43.200 € |
| Neto mensual orientativo | ≈ 3.300 € | ≈ 3.600 € |
Con estas cifras, la opción por el versement libératoire resulta claramente más ventajosa, con un ahorro estimado de unos 3.700 euros anuales. Pero el resultado real dependerá de la situación familiar, de otras rentas del ejercicio (por ejemplo, el salario español percibido antes del cambio, que en el año del traslado convive con los primeros ingresos de la micro-entreprise) y de la escala aplicable en el año de tributación.
Por eso la decisión definitiva se tomará con la simulación detallada, como ya hicimos en el caso de la empleada en España que eligió el versement libératoire desde el primer día. Para una primera aproximación de tu situación puedes usar nuestro simulador de impuestos europeos.
Cuarto frente: IVA. Por qué la franquicia de 37.500 euros no es lo que importa aquí
En Francia la micro-entreprise disfruta de la franquicia de IVA (franchise en base) hasta un umbral de 37.500 euros de facturación anual; por encima, se pasa a repercutir IVA a los clientes franceses. Muchos autónomos que van a facturar 60.000 euros se asustan con esta cifra, pero en el caso de la clienta el umbral es, en la práctica, irrelevante. ¿Por qué? Porque su actividad se prestará a una empresa española y, posiblemente, a entidades italianas.
Se trata, por tanto, de operaciones intracomunitarias entre empresas: las facturas se emiten sin IVA (0 %) y la operación tributa en el país del cliente por inversión del sujeto pasivo, con independencia del umbral de 37.500 euros. Cómo funciona la TVA para la micro-entreprise y cuándo se supera la franquicia lo explicamos en nuestra guía dedicada.
Para poder facturar así es imprescindible solicitar el número de IVA intracomunitario (numéro de TVA intracommunautaire, el equivalente al ROI español y al código EROI) y presentar las declaraciones informativas correspondientes (la déclaration européenne de services, DES), que no suponen tributación adicional. Nosotros gestionamos el alta en el VIES y el ROI en Francia de forma online, y en la guía sobre qué es el VIES explicamos cómo comprobar que el número de tu cliente español también está activo.
Aquí apareció el dato que condiciona todo el calendario: el proceso completo de creación de la micro-entreprise y obtención del número intracomunitario requiere entre 5 y 8 semanas. Si la clienta quiere emitir su primera factura en octubre, el alta tiene que estar en marcha en septiembre. Facturar a la empresa española antes de tener el número, o hacerlo con IVA francés «por si acaso», son los dos errores que más veces hemos tenido que corregir en el Club, y los detallamos en el caso de cómo facturar a una empresa española desde Francia.
Quinto frente: facturación electrónica, CFE y cuenta bancaria dedicada
Tres obligaciones más, menores en importe pero que conviene tener en cuenta desde el alta. La primera es que la facturación electrónica es obligatoria en Francia desde el 1 de septiembre: la clienta deberá gestionar sus facturas a través de una plataforma de facturación electrónica homologada, y el equipo del Club le indicará la plataforma recomendada en el momento del alta. Las fechas y el funcionamiento los explicamos en nuestra guía sobre la facturación electrónica en Francia.
La segunda es la Cotisation Foncière des Entreprises (CFE), un impuesto local municipal del que la micro-entreprise está exenta durante el primer año de actividad. A partir del segundo año se calcula en función del volumen de facturación y del municipio de residencia, declarando el uso de una superficie mínima del domicilio (1 metro cuadrado) para la actividad profesional, lo que mantiene el importe en niveles reducidos.
La tercera es la cuenta bancaria dedicada: cuando la facturación anual supere los 10.000 euros durante dos años consecutivos será obligatorio disponer de una cuenta exclusiva para la actividad profesional. Dado el volumen previsto, nuestro especialista aconsejó abrirla desde el inicio para separar los flujos de la actividad de las cuentas personales, algo que además simplifica la declaración anual del autónomo en Francia.
Sexto frente: la negociación con el empleador. Cuánto ahorra la empresa y cuánto pasa a asumir la clienta
Este es el frente que convierte una consulta fiscal en una decisión de negocio, y es el motivo por el que la clienta quería las cifras. Al pasar de asalariada a autónoma, la empresa española deja de soportar los costes sociales asociados a su contrato, que en España se estiman en torno al 33 % del salario bruto. Ese ahorro no desaparece: simplemente cambia de bolsillo, porque la clienta pasará a asumir sus propias cotizaciones (25,8 %), su impuesto sobre la renta y la pérdida de coberturas como la prestación por desempleo.
La recomendación fue negociar una tarifa que incorpore ese ahorro empresarial y compense las coberturas perdidas, utilizando las cifras de la simulación para calcular la tarifa horaria y el importe contractual adecuados. El razonamiento que dimos a la clienta es sencillo: el punto de referencia no es su salario bruto actual, sino el coste total que ella supone hoy para la empresa (salario bruto más cotizaciones empresariales). Cualquier tarifa por debajo de ese coste es un descuento que la clienta estaría haciendo a su antiguo empleador a cambio de más riesgo.
Un ejemplo orientativo del método, sin entrar en el salario concreto de la clienta: si el coste empresa actual es de X euros brutos al año, la tarifa anual como autónoma debería situarse, como mínimo, en torno a X más un margen por el paro y las bajas que ya no cubre nadie; dividida entre las jornadas efectivamente facturables del año (descontando vacaciones, formación y semanas sin proyecto) da la tarifa diaria. Con 60.000 euros de facturación y el versement libératoire, la clienta sabe que le quedarían unos 3.600 euros netos al mes antes de gastos: esa es la cifra con la que comparar su nómina actual.
La otra cara de la negociación es jurídica, y conviene abordarla con la empresa desde el principio: si la autónoma sigue trabajando exclusivamente para su antiguo empleador, con los mismos horarios y las mismas instrucciones, tanto en Francia como en España la relación podría ser cuestionada como una falsa relación mercantil. Por eso recomendamos formalizar un contrato de prestación de servicios con entregables, autonomía en la organización del trabajo y libertad para captar otros clientes, algo que la clienta ya tiene previsto con posibles entidades italianas.
Séptimo frente: la perspectiva española. Residencia fiscal a caballo entre dos países y la segunda reunión con el equipo de España
La clienta indica que ya reside en Francia, pero reparte su tiempo entre Francia y España y mantiene su domicilio fijado en A Coruña. Esta situación a caballo entre ambos países es relevante a efectos de residencia fiscal, y nuestro especialista fue claro: el alta de la micro-entreprise presupone que la clienta es residente fiscal en Francia, así que la cuestión no puede quedar en el aire.
Por ese motivo se acordó una segunda reunión con nuestro equipo de fiscalidad de España para analizar la normativa española y los riesgos del traslado antes de formalizar el cambio: el cómputo de los 183 días, el centro de intereses económicos (que, con una empresa española como cliente casi único, no es una cuestión menor), la comunicación del cambio de domicilio a la Agencia Tributaria mediante el modelo 030 y, si procede, la obtención del certificado de residencia fiscal que la empresa española podrá pedirle para no practicar retenciones.
Si los dos países reclamaran la residencia, la solución la marcan los criterios de desempate del Convenio de doble imposición España-Francia. Y en el año del cambio conviven, además, un salario español de enero a septiembre y unos ingresos franceses de octubre a diciembre, lo que obliga a coordinar las dos declaraciones.
Ya hemos gestionado situaciones parecidas, como la de la pareja con contrato español que trasladó su residencia fiscal a Francia y la de la autónoma que cerró en Francia para empezar en España, el camino inverso a este.
Qué habría pasado sin asesoramiento
Merece la pena mirar el escenario más habitual entre quienes dan este paso por su cuenta. La clienta habría firmado la baja en la empresa, se habría dado de alta en la URSSAF como micro-entrepreneur y habría emitido su primera factura a la empresa española con IVA francés o sin número intracomunitario, con el consiguiente problema en la contabilidad de su cliente y el riesgo de un requerimiento posterior.
En el impuesto sobre la renta habría quedado, por defecto, en el régimen general, pagando unos 3.700 euros más al año que con el versement libératoire, una opción que hay que ejercer expresamente y dentro de plazo. Y en la negociación habría aceptado como tarifa su salario bruto actual, el error más común: el equivalente a regalar a la empresa el 33 % de costes sociales que deja de pagar, mientras ella asume el 25,8 % de cotizaciones y se queda sin paro.
Por último, con el domicilio en A Coruña y una parte del año en España, habría seguido siendo, a ojos de la Agencia Tributaria, una contribuyente española con una actividad en Francia sin declarar, la situación que da origen a buena parte de los requerimientos de la Agencia Tributaria a no residentes que resolvemos en el Club. Pasar de empleado a autónomo en Francia sale bien cuando la fiscalidad de los dos países se mira a la vez, antes de firmar nada.
Resolución
La estrategia acordada con la clienta, tras el análisis de nuestro especialista en fiscalidad francesa y a la espera de la reunión de seguimiento con el equipo de España, se resume en estos pasos:
- Abrir una micro-entreprise en Francia para la actividad de consultoría tecnológica (UX y gestión de proyectos), con octubre como fecha orientativa, y con declaración mensual de ingresos ante la URSSAF para asimilar los pagos al ritmo de un salario.
- Asumir cotizaciones sociales del 25,8 % sobre lo cobrado, con cobertura de jubilación, sanidad y maternidad, e incapacidad temporal desde el segundo año, sabiendo que la prestación por desempleo se pierde.
- Optar por el versement libératoire del 2,2 %, salvo que la simulación detallada indique lo contrario, vigilando cada año los dos requisitos de acceso (ingresos de referencia del hogar y límite de facturación del régimen).
- Solicitar el número de IVA intracomunitario tras el alta y facturar a la empresa española (y a eventuales clientes italianos) sin IVA, por inversión del sujeto pasivo, presentando las declaraciones informativas correspondientes.
- Planificar la primera factura contando con 5-8 semanas de tramitación entre el alta y la obtención del número intracomunitario.
- Utilizar una plataforma de facturación electrónica homologada y abrir una cuenta bancaria dedicada a la actividad desde el inicio; contar con la exención de CFE el primer año.
- Negociar la nueva tarifa con el empleador actual tomando como referencia el coste empresa (salario más un 33 % de costes sociales) y las cargas y coberturas que pasa a asumir la clienta, y formalizar un contrato de prestación de servicios real.
- Revisar con el equipo de España la residencia fiscal, las obligaciones en España y los riesgos del traslado (domicilio en A Coruña, tiempo repartido entre ambos países, año de cambio con rentas en los dos) antes de formalizar el cambio.
Una vez confirmada la decisión, nuestro especialista en fiscalidad francesa asumirá la tramitación del alta de la micro-entreprise y la solicitud del número de IVA intracomunitario, con la comunicación a través del chat dedicado del Club. Todo lo acordado quedó por escrito en el panel privado de la clienta, con un plan de acción, responsables y plazos, para que decida con calma.
Gestiona tu situación fiscal con nosotros
¿Trabajas para una empresa española y te has ido a vivir a Francia? ¿Tu empresa te propone seguir colaborando como autónomo y no sabes cuánto pedir? ¿Te preocupa el IVA, el número intracomunitario o el paro que dejas atrás? ¿Tienes el domicilio en España y no sabes de qué país eres residente fiscal?
En VIVIR EN EUROPA resolvemos este tipo de situaciones cada semana, con un equipo de más de 90 expertos fiscales en Europa:
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- Alta VIES / ROI en Francia: obtenemos tu número de IVA intracomunitario para facturar a empresas de España y de la UE sin IVA.
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- Consulta fiscal en Francia: resuelve en una videollamada si te conviene el versement libératoire y qué tarifa negociar.
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Da el primer paso hoy: cuéntanos tu caso y te diremos qué régimen te corresponde, qué vas a pagar y qué tarifa deberías negociar antes de dejar tu contrato.
Análisis realizado por vivireneuropa.eu, con la supervisión del equipo de fiscalidad francesa del Club VIVIR EN EUROPA y la coordinación con el departamento fiscal de España.
Caso real gestionado por el Club VIVIR EN EUROPA. Los datos identificativos de la clienta han sido omitidos para preservar su privacidad · Información basada en la legislación vigente de 2026 en Francia y España.
Aviso importante: este artículo se basa en una situación particular analizada en un momento concreto. La respuesta puede no ser la misma para otro caso, aunque parezca similar: los tipos de cotización, los umbrales del régimen de micro-entreprise, los requisitos del versement libératoire y las cifras de la simulación son orientativos y están supeditados a la situación personal y familiar de la clienta, a las rentas del ejercicio, a la confirmación de su residencia fiscal y a la normativa vigente en el momento de la declaración. Consulta siempre tu situación específica con un profesional antes de tomar decisiones. Se permite el uso profesional o personal de este contenido siempre que se cite la fuente vivireneuropa.eu.

