Caso real: matrimonio que se traslada de Italia a Bélgica. Residencia fiscal en 2026, inscripción en el AIRE, TFR, régimen de impatriados y primer año en el sistema fiscal belga

Particulares | Autónomos | Empresas | Vivir en Europa • 25 sep, 2026
mudarse de Italia a Bélgica

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Estás leyendo un caso real de una consulta recibida en el Club VIVIR EN EUROPA, analizado en detalle por nuestros expertos con base en la legislación fiscal italiana, la legislación fiscal belga y el convenio entre Italia y Bélgica para evitar la doble imposición, sobre cómo mudarse de Italia a Bélgica a final de año sin pagar dos veces por el mismo sueldo, sin perder el régimen de impatriados y sin dejar abierta una puerta a futuras comprobaciones de la Agenzia delle Entrate.

El cliente y su cónyuge viven en Italia y tienen previsto trasladar su residencia a Bélgica, donde él empezará a trabajar en noviembre de 2026. Llegaron al Club con una prioridad muy clara: hacer el traslado de forma ordenada, sabiendo de antemano dónde tributará cada euro de 2026, qué hay que presentar en cada país y qué errores suelen salir caros años después.

Si tu situación se parece, en VIVIR EN EUROPA preparamos tu declaración de la renta en Italia del año de salida con el cuadro RW y el crédito por impuestos pagados en el extranjero, tramitamos tu inscripción en el AIRE y, ya en Bélgica, nos encargamos de tu declaración de la renta en Bélgica, todo 100 % online y en español.

Para resolver dudas concretas antes de mover ficha puedes reservar una consulta fiscal en Italia o una consulta fiscal en Bélgica con nuestros equipos de cada país. También puedes leer otros casos del Club sobre cambios de residencia, como el de la residencia fiscal en el año del traslado o el del traslado familiar de Italia a España.

Cada semana resolvemos situaciones fiscales reales de personas que viven, trabajan o tienen intereses en varios países europeos. Compartimos estos casos, siempre de forma anónima, porque creemos que la información fiscal de calidad debe estar al alcance de todos: casos reales, contrastados y resueltos por profesionales, que pueden inspirar a otras personas en situaciones parecidas.

No buscamos solo informar: queremos demostrar con hechos cómo trabajamos. Cada caso publicado representa muchas horas de análisis de nuestro equipo de abogados fiscalistas y expertos contables en Europa, y refleja nuestra manera de entender la asesoría: clara, concreta y pragmática.

Si quieres resolver tu propia situación fiscal, contacta con nosotros a través de vivireneuropa.eu y te asignaremos el equipo experto que tu caso necesite.

Por el equipo de vivireneuropa.eu · Despacho fiscal especializado en Italia y Bélgica

Ventajas del Club VIVIR EN EUROPA

  • Análisis Personalizado: estudiamos tu caso concreto con base en la legislación vigente y los convenios aplicables, sin respuestas genéricas.
  • Soporte Integral: un único equipo coordina tus obligaciones en los dos países, para que lo que se presenta en uno encaje con lo que se presenta en el otro.
  • Seguimiento Continuo: te acompañamos durante todo el proceso, desde la primera videollamada hasta la última declaración del año del traslado.
  • Acceso Exclusivo: como miembro del Club dispones de un panel privado para subir documentación, resolver dudas y seguir el estado de tus trámites.

El punto de partida: un traslado en noviembre, un contrato que termina y una cuenta en Revolut

El cliente trabaja por cuenta ajena en Italia, donde se acogió en su día al régimen de impatriados (regime degli impatriati) en su versión anterior a 2024. Con motivo del traslado, su relación laboral italiana termina y la empresa le liquidará el Trattamento di Fine Rapporto (TFR), las vacaciones y permisos no disfrutados y la paga extraordinaria (tredicesima).

Durante 2026 permanecerá en Italia la mayor parte del año. En noviembre y diciembre trabajará ya en el extranjero, con un nuevo empleo en Bélgica. Su cónyuge se traslada con él. Además, el cliente es titular de una cuenta corriente en Revolut con IBAN lituano, un detalle que en Italia tiene consecuencias declarativas propias.

La videollamada, coordinada por nuestro responsable del Club y con la participación de nuestro especialista en fiscalidad italiana, tenía un objetivo concreto: planificar el traslado antes de que se produzca, para evitar la doble imposición y cualquier controversia posterior con la Agenzia delle Entrate. Es mucho más barato ordenar un traslado antes que corregirlo después.

Las preguntas del cliente eran las que se hace casi cualquier persona que decide mudarse de Italia a Bélgica: ¿en qué país soy residente fiscal en 2026?, ¿quién cobra el impuesto de mis sueldos belgas de noviembre y diciembre?, ¿pierdo el régimen de impatriados si me voy?, ¿cómo tributa el TFR?, ¿qué tengo que hacer con el AIRE? y ¿qué me espera en Bélgica?

Primer frente: residencia fiscal en 2026 al mudarse de Italia a Bélgica a final de año

La primera conclusión condiciona todo lo demás. Italia no fracciona el año: una persona es residente fiscal durante todo el periodo impositivo o no lo es. El artículo 2 del Texto Único de Impuestos sobre la Renta (TUIR), reformado por el Decreto Legislativo 209/2023, considera residente a quien, durante la mayor parte del año (183 días, o 184 en año bisiesto), tiene en Italia su residencia, su domicilio o su presencia física, o figura inscrito en el padrón de la población residente.

Nuestro cliente y su cónyuge pasarán en Italia de enero a octubre de 2026, más de la mitad del año. Por tanto, serán residentes fiscales en Italia durante todo el ejercicio 2026, aunque en noviembre ya vivan y trabajen en Bélgica. La Agenzia delle Entrate desarrolló estos criterios en su circular 20/E de 2024 sobre la residencia fiscal de las personas físicas.

La consecuencia práctica es importante: como residentes, tributarán en Italia por su renta mundial de 2026, incluidos los salarios cobrados por el trabajo realizado en Bélgica en noviembre y diciembre. Bélgica, por su parte, también podrá gravar esos sueldos, porque el trabajo se presta en su territorio. Ahí es donde entra el convenio para evitar la doble imposición.

Este es el mismo esquema que analizamos en el caso de la residencia fiscal parcial en Portugal: cada país aplica sus propias reglas de residencia y, en el año del cambio, es habitual que los dos tengan algo que decir. Si necesitas acreditar ante otro país dónde eres residente, podemos ayudarte a obtener el certificado de residencia fiscal en Italia.

Segundo frente: cómo se evita la doble imposición de los sueldos belgas de noviembre y diciembre

Italia y Bélgica tienen firmado un convenio para evitar la doble imposición, suscrito en 1983 y ratificado por Italia mediante la Ley 148/1989. El Ministerio de Economía y Finanzas publica todos los convenios vigentes en su página de convenios para evitar la doble imposición.

Según la regla del convenio para las rentas del trabajo dependiente, los sueldos por un trabajo prestado físicamente en Bélgica pueden tributar en Bélgica. Italia, como país de residencia en 2026, los incluye igualmente en la base imponible, pero reconoce un crédito por los impuestos pagados en el extranjero, regulado en el artículo 165 del TUIR. En la práctica, el cliente pagará en Italia solo la diferencia, si la hay, entre el impuesto italiano sobre esas rentas y el impuesto belga ya pagado.

La clave está en la documentación. Para aplicar el crédito en la declaración italiana será imprescindible disponer del documento oficial belga que acredite los impuestos pagados, el equivalente a la Certificazione Unica italiana. En Bélgica, el empleador emite la ficha de retribuciones (fiche 281.10), que recoge el salario y las retenciones practicadas. Sin ese papel no hay crédito, y sin crédito la doble imposición es real.

Un detalle técnico que salió en la reunión: los salarios de diciembre que se abonen en enero no alteran el saldo de referencia de las cuentas a 31 de diciembre que se utiliza para el monitoraggio fiscal. Explicamos cómo funciona el crédito fiscal entre países en nuestra guía sobre el convenio de doble imposición, y puedes hacer una primera estimación con el simulador de impuestos europeos.

Tercer frente: la cuenta Revolut con IBAN lituano y el cuadro RW

La cuenta de Revolut parece un detalle menor, pero no lo es. Aunque se use desde Italia y la aplicación esté en italiano, una cuenta con IBAN lituano es, a efectos fiscales, una cuenta en el extranjero. Todo residente fiscal en Italia debe declarar sus cuentas y activos fuera del país en el cuadro RW de la declaración de la renta, el apartado del monitoraggio fiscale.

Además de la monitorización, las cuentas corrientes en el extranjero pagan el IVAFE. Para las cuentas y libretas, el impuesto es una cantidad fija de 34,20 euros al año cuando el saldo medio anual supera los 5.000 euros. Si no se supera ese umbral, no hay impuesto, pero la cuenta se sigue declarando en el cuadro RW, tomando como referencia el saldo a 31 de diciembre. Lo explicamos con detalle en qué es el IVAFE y qué es el IVIE.

La Agenzia delle Entrate recoge estas obligaciones en su ficha sobre el cuadro RW del monitoraggio fiscale. Olvidarlo no sale gratis: en el caso real sobre cómo regularizar el cuadro RW vimos cómo una omisión de este tipo acabó en una sanción y en varios ejercicios pendientes de corregir.

Las cuentas en neobancos generan dudas parecidas en otros países. En el caso de los intereses de Revolut en Francia analizamos cómo tributan los rendimientos de estas cuentas, y en el caso de la ciudadanía italiana y la declaración de la renta cómo encaja el cuadro RW cuando se tienen cuentas fuera de Italia. En Bélgica, como veremos, esta misma cuenta tendrá también su propia obligación.

Cuarto frente: el fin de la relación laboral, TFR, vacaciones y tredicesima

La salida de la empresa italiana genera varias partidas que no tributan igual. La primera es el TFR, la indemnización de fin de contrato que acumula el trabajador año tras año. El TFR tributa de forma separada (tassazione separata), con un tipo calculado sobre la media de los últimos cinco años, y no se suma al resto de rentas del ejercicio. Lo explicamos en nuestra guía sobre el TFR en Italia.

La retención del TFR la practica directamente la empresa como sustituto de impuesto, así que el cliente no tiene que hacer nada especial en su declaración. Hay un matiz relevante para él: el TFR no se beneficia del régimen de impatriados, porque ese régimen solo reduce la base imponible de las rentas de trabajo ordinarias, no de las rentas sujetas a tributación separada.

Las otras partidas se comportan de forma distinta. Las vacaciones y permisos no disfrutados y la tredicesima se suman a la renta ordinaria de 2026 y, por tanto, incrementan la base imponible del año. El cliente debe tenerlo en cuenta al planificar su tesorería: 2026 será un año con más renta concentrada en Italia de lo habitual, además de los sueldos belgas que también entran en la declaración italiana.

Si quieres saber cómo se calcula el impuesto italiano sobre esas cantidades, en nuestra guía sobre el IRPEF explicamos los tramos, y en la guía sobre los contratos de trabajo en Italia repasamos las partidas que aparecen en la liquidación de un trabajador por cuenta ajena.

Quinto frente: régimen de impatriados, ¿se pierde al mudarse de Italia a Bélgica?

Era una de las mayores preocupaciones del cliente. El régimen de impatriados anterior a 2024, regulado en el artículo 16 del Decreto Legislativo 147/2015, reduce la parte de las rentas de trabajo que tributa en Italia, a cambio de varios requisitos. Uno de ellos es mantener la residencia fiscal en Italia durante un mínimo de dos años; si se incumple, la Administración puede recuperar el beneficio aplicado, con intereses y sanciones.

En este caso, nuestro especialista confirmó que el cliente ha superado ampliamente ese periodo mínimo, así que el traslado a Bélgica no compromete el beneficio disfrutado hasta ahora. Es una comprobación que conviene hacer siempre antes de cualquier cambio de residencia: quien se marcha antes de tiempo puede tener que devolver varios años de ahorro fiscal. Explicamos el régimen en nuestra guía sobre el régimen impatriati y en el caso forfettario o impatriados.

Hay, sin embargo, una advertencia realista. La Agenzia delle Entrate conserva la facultad de comprobar la declaración del ejercicio 2026 dentro del plazo ordinario de comprobación, de cinco años contados desde el año en que se presenta, y no existe una vía para pedir una verificación preventiva que blinde el resultado. Por eso la mejor protección es la documentación: contratos, fechas del traslado, inscripción en el AIRE y certificados de los impuestos pagados en Bélgica.

Sexto frente: la declaración del ejercicio 2026, Modello Redditi PF y no 730

Una duda que sorprende a muchos: aunque el cliente y su cónyuge sean residentes en Italia en 2026, no podrán presentar esa declaración con el modelo 730. El 730 exige ser residente en Italia tanto en el año al que se refiere la renta como en el año en que se presenta la declaración, y en 2027 ya vivirán en Bélgica.

Por eso la declaración de 2026 se presentará mediante el Modello Redditi Persone Fisiche, el formulario pensado para contribuyentes con rentas extranjeras, crédito por impuestos pagados fuera y activos en el extranjero. La Agenzia delle Entrate explica qué es el modelo Redditi Persone Fisiche y quién está obligado a utilizarlo.

La buena noticia es que la documentación necesaria no cambia: certificaciones de la empresa italiana, datos de la cuenta Revolut para el cuadro RW y, como novedad, el certificado belga de salarios y retenciones de noviembre y diciembre. Comparamos los dos formularios en nuestra guía sobre el modelo 730 y el modelo Redditi.

Quien prefiera no preocuparse más por la campaña italiana puede dejarla en manos del equipo con Tax Care Italia, especialmente útil en el año de salida, cuando confluyen rentas de dos países.

Séptimo frente: baja en el padrón e inscripción en el AIRE antes del 31 de diciembre de 2026

El AIRE (Anagrafe degli Italiani Residenti all’Estero) es el registro de los ciudadanos italianos que viven de forma estable fuera de Italia. Inscribirse en él supone darse de baja del padrón municipal italiano, y es el paso que formaliza la salida. El Consulado General de Italia en Bruselas recuerda que quien se traslada al extranjero por más de doce meses debe solicitar la inscripción en el AIRE en los 90 días siguientes al traslado.

La recomendación de nuestro equipo fue completar la inscripción antes de que termine 2026, aprovechando ese plazo de 90 días desde la llegada a Bélgica. Así la salida queda formalizada dentro del ejercicio y el ejercicio 2027 no se ve afectado: sin inscripción en el padrón italiano, se elimina uno de los indicios que podría llevar a Italia a seguir considerándolos residentes. Además, desde la Ley 213/2023 la falta de inscripción en el AIRE puede acarrear sanciones administrativas.

La inscripción debe hacerla cada uno de los cónyuges, a través del portal consular FAST IT, con un documento de identidad italiano y una prueba de la residencia en Bélgica. Explicamos todo el procedimiento en nuestras guías sobre el AIRE en Italia y la inscripción en el AIRE, un trámite que gestionamos online para nuestros clientes.

Estar inscrito en dos padrones a la vez es una de las situaciones que más conflictos genera entre administraciones, como analizamos en el caso de quien está empadronado en dos países. Con el AIRE en regla, la foto es coherente: residente en Italia hasta 2026 y residente en Bélgica a partir de 2027.

Octavo frente: el primer año en Bélgica, un sistema fiscal especialmente riguroso

Bélgica no espera a que pase la mitad del año. Su sistema considera residente a la persona desde el primer día de su llegada, con independencia de la fecha, cuando establece allí su domicilio o el centro de sus intereses. Para nuestro cliente, eso significa que los ingresos de noviembre y diciembre de 2026 se integrarán ya en su primera declaración belga como residente, que se presentará en 2027.

Llegar a Bélgica también implica obligaciones que no existen en Italia o que funcionan de otra manera. La primera es la declaración de llegada en la administración de la comuna donde se fija la residencia, que da lugar a la inscripción en el registro de población. La segunda, la obligación de declarar en la renta belga, por parte del propio contribuyente, las cuentas y los inmuebles que tenga en el extranjero.

Las cuentas en el extranjero, como la de Revolut con IBAN lituano, deben mencionarse en la declaración de la renta y comunicarse, además, al Punto de Contacto Central del Banco Nacional de Bélgica. El propio Banco Nacional explica en sus preguntas frecuentes sobre el Punto de Contacto Central quién debe comunicar estas cuentas y cómo hacerlo. Lo desarrollamos en nuestra guía para quien es residente en Bélgica y tiene cuentas en el extranjero.

Si se tienen inmuebles fuera de Bélgica, también deben declararse, como explicamos en la guía para declarar una propiedad en Bélgica. Y conviene revisar desde el principio las retenciones de la nómina belga: en el caso de la deuda fiscal en Bélgica por falta de retenciones vimos cómo un error de retención puede convertirse en una factura considerable al año siguiente.

Por todo ello, nuestro responsable del Club recomendó al cliente contar con un profesional local en Bélgica durante el primer año de residencia. Ese primer año es también el momento de valorar con el empleador si puede aplicarse el régimen especial belga para contribuyentes y investigadores impatriados, que depende de requisitos propios. Nuestro equipo de asesoría en Bélgica y nuestros asesores en Bélgica acompañan precisamente esa llegada.

Qué habría pasado sin asesoramiento al mudarse de Italia a Bélgica

El primer riesgo era la doble imposición. Si el cliente hubiera dado por hecho que en 2026 ya era residente belga, habría omitido los sueldos de noviembre y diciembre en su declaración italiana, exponiéndose a una liquidación con sanciones. Y si los declara sin conservar el certificado belga de retenciones, Italia le cobra el impuesto completo sin descontar lo pagado en Bélgica.

El segundo riesgo era dejar la salida a medias. Sin la inscripción en el AIRE antes de fin de año, el cliente seguiría en el padrón italiano en 2027, y la Agenzia delle Entrate podría sostener que sigue siendo residente también ese año. Es exactamente el tipo de controversia que el cliente quería evitar, y que suele aparecer años después, cuando ya es difícil reconstruir las pruebas.

Y el tercero, el más silencioso: llegar a Bélgica sin conocer sus obligaciones propias. No declarar la cuenta de Revolut al Punto de Contacto Central o no incluirla en la primera renta belga son errores frecuentes entre los recién llegados. El cliente salió de la reunión con un calendario claro y la certeza de que su traslado, planificado a tiempo, es perfectamente ordenado y seguro.

Resolución

La estrategia acordada con el cliente, tras el análisis de nuestro Departamento fiscal Italia y con la coordinación de nuestro responsable del Club, se resume en estos pasos:

  1. Confirmar la residencia fiscal en Italia durante todo 2026, con tributación de la renta mundial del año, incluidos los sueldos belgas de noviembre y diciembre.
  2. Aplicar el crédito por los impuestos pagados en Bélgica en la declaración italiana, conforme al convenio entre Italia y Bélgica y al artículo 165 del TUIR.
  3. Conservar la documentación oficial belga de salarios y retenciones, equivalente a la Certificazione Unica, al cierre del ejercicio 2026.
  4. Declarar la cuenta Revolut con IBAN lituano en el cuadro RW, pagando el IVAFE solo si el saldo medio supera los 5.000 euros.
  5. Tener en cuenta el impacto del fin de la relación laboral: el TFR tributa por separado y fuera del régimen de impatriados, mientras que vacaciones, permisos y tredicesima aumentan la base imponible de 2026.
  6. Mantener el régimen de impatriados, cuyo requisito de permanencia mínima de dos años está ampliamente cumplido, y conservar la documentación ante una posible comprobación posterior.
  7. Presentar la declaración de 2026 con el Modello Redditi PF, y no con el 730, con la misma documentación de siempre.
  8. Inscribirse en el AIRE, el cliente y su cónyuge, antes del 31 de diciembre de 2026, para que la salida de Italia quede formalizada dentro del ejercicio y 2027 no se vea afectado.
  9. Contar con un asesor fiscal local en Bélgica durante el primer año, para la declaración de llegada, la comunicación de cuentas al Punto de Contacto Central y la primera renta belga.

Con esta hoja de ruta, el cliente puede mudarse de Italia a Bélgica sabiendo exactamente dónde tributa cada ingreso de 2026, qué debe presentar en cada país y cómo cerrar la puerta a futuras discusiones con la Agenzia delle Entrate.

Gestiona tu situación fiscal con nosotros

¿Te vas a mudar de Italia a Bélgica o a otro país europeo y no sabes dónde tributarás el año del traslado? ¿Te has acogido al régimen de impatriados y temes perderlo? ¿Tienes una cuenta en Revolut o en otro banco extranjero y no sabes cómo declararla? ¿No sabes si tienes que inscribirte en el AIRE?

En VIVIR EN EUROPA resolvemos este tipo de situaciones cada semana, con un equipo de más de 90 expertos fiscales y legales en Europa:

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Análisis realizado por vivireneuropa.eu, con la supervisión del Departamento fiscal Italia del Club VIVIR EN EUROPA y la coordinación del responsable del Club.

Caso real gestionado por el Club VIVIR EN EUROPA. Los datos identificativos del cliente han sido omitidos para preservar su privacidad · Información basada en la legislación vigente de 2026 en Italia y Bélgica y en el convenio entre Italia y Bélgica para evitar la doble imposición.

Aviso importante: este artículo se basa en una situación particular analizada en un momento concreto. La respuesta puede no ser la misma para otro caso, aunque parezca similar: la residencia fiscal en el año del traslado, la aplicación del régimen de impatriados, la tributación del TFR, el crédito por impuestos pagados en el extranjero y las obligaciones en Bélgica dependen de la situación personal, de las fechas concretas y de la normativa vigente en cada momento.

Las conclusiones podrán ajustarse una vez revisada la documentación completa, y las obligaciones derivadas de la normativa belga deben confirmarse con un profesional local en Bélgica. Consulta siempre tu situación específica con un profesional antes de tomar decisiones. Se permite el uso profesional o personal de este contenido siempre que se cite la fuente vivireneuropa.eu.

Equipo de Redacción Vivir en Europa

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El equipo de redacción de Vivir en Europa está formado por todos los profesionales que trabajan en este proyecto. Además de su conocimiento y experiencia se utilizan fuentes de administraciones públicas o entidades privadas con prestigio. Todas las fuentes siempre están accesibles para que las puedas consultar. La información es un derecho del ciudadano.

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